Autor: Hector4
CAPÍTULO 6: PIRATAS DEL DESIERTO
PARTE III
La camioneta empieza a dar marcha atrás bruscamente. El gigantesco monstruo se lanza tras ellos, moviendo su alargado cuerpo a ras de suelo a gran velocidad. Gokuh Jr. exclama:
-¡Mierda! Tengo que hacer algo.
Pero antes de que el joven pueda reaccionar el misterioso guerrero frente a él desaparece saltando, con un movimiento fugaz, hacia la grotesca criatura. El raudo y ágil pirata se coloca frente al monstruo. Flotando en el aire, con una brutal puntería, consigue clavar su lanza en el ojo izquierdo de la criatura.
El dragón-ciempiés abre su boca de par en par produciendo tremendos alaridos de dolor. El pirata se desliza rápidamente hacia sus fauces y con un bestial puñetazo consigue desencajar la mandíbula inferior del descomunal bicho. Sus gritos aumentan el volumen. El pequeño pirata del desierto se coloca en el suelo y seguidamente se impulsa brutalmente hacia las fauces de la bestia, entrando por la boca y atravesándole la cabeza con todo su cuerpo, destrozando cerebro y cráneo, saliendo por la coronilla.
El monstruo da sus últimos coletazos para caer, muerto y abatido, sobre las dunas del desierto. El conductor y el copiloto salen de la camioneta y felicitan a su compañero:
-¡¡¡Uaaaaaaah!!! ¡¡¡Lo has conseguido, ANDIRA!!!-exclama el conductor.
-Pues claro que lo ha conseguido. Andira es fortísima.-replica el copiloto.
-¡Callaos los dos! Nos estamos retrasando.-corta tajantemente la pirata, mientras arranca su lanza clavada en carne muerta.-En la fortaleza esperan el cargamento...además, hemos de llevar a los prisioneros frente al jefe.
-Exactamente. ¡En marcha! No perdamos mas el tiempo.-finaliza el copiloto.
El conductor, ataviado con un turbante, grandes gafas de piloto y grises y andrajosos atuendos, vuelve a la camioneta. El copiloto, de indumentarias parecidas, también retoma su posición. La pirata llamada Andira se coloca nuevamente frente a nuestros héroes. Gokuh Jr. no da crédito a los hechos. El viejo Dende mira impasible a su captor:
-Vaya, entonces eres una chica.-dice Gokuh.-Eres fortísima. Ya creía que esa bestia nos tragaría pero tú ni siquiera titubeaste. Quizá ni con todo mi poder podría contigo. ¡Eres asombrosa!
Gokuh Jr., fascinado y sonriente, la elogia. Andira desvía su misteriosa mirada hacia nuestro héroe y al fin contesta:
-Juju. Eres muy divertido pequeñajo. Teniendo en cuenta tu situación, ¿crees que estás en posición de halagar a quien te ha atacado?
-Jejeje. Yo solo digo la verdad. Eres muy fuerte...aunque yo hace tiempo que no lucho y no estoy en forma, no se si lograría vencerte.
-Jujuju.-ríe levemente Andira.
-Así que no eres humana.-interrumpe el viejo Dende.
-¡¡¿Cómo?!!-exclama Gokuh Jr. sorprendido.
El semi oculto ceño de la pirata se frunce de repente y grita apuntándoles con su lanza:
-¡¡Callaos de una vez, malditos intrusos, si no queréis que os pase lo mismo que a esa bestia!!
Gokuh y Dende guardan silencio, pero hablan telepáticamente:
-[[[¿Por qué ha dicho eso, anciano Kami Sama? ¿Cómo que no es humana?]]]
-[[[Hay algo extraño en esa chica, pequeño. Aunque ella peleó ferozmente, en ningún momento capté su ki.]]]-aclara el anciano.-[[[Ni siquiera advertí su presencia cuando nos asaltó. Además, esa fuerza sobrehumana...]]]
-[[[Si, en verdad es muy fuerte...nos vendría bien alguien así en nuestro viaje. ¿Verdad?]]]-propone el joven.
-[[[Jovencito, debes aprender a no fiarte de nadie y menos de unos piratas. Desde que el Imperio tomó el control de la Tierra la gente se ha vuelto mezquina y traidora.]]]
El joven ya ni siquiera prestaba atención a las palabras del viejo Kami Sama, sus ojos se habían clavado en la chica que, minutos antes, conseguía vencerle. En su interior despertaba un sentimiento extraño, un afán de superación que solo una vez antes había sentido. Ardía en deseos de poder desatar su arte para la lucha. Deseos provocados, en parte, por el legado saiyan que palpitaba en su interior, en parte, por el afán que su abuela le inculcó y finalmente, y ante todo, por pura curiosidad. Para probarse a sí mismo. Para descubrir hasta que punto él podría servir de ayuda en la liberación de su planeta.
Tras un buen rato de trayecto, la camioneta se dirige hacia un área rocosa, con extrañas formaciones de piedra en los alrededores. Al llegar junto a una gran roca, el vehículo se para. Andira salta fuera del vehículo, seguida de los otros dos piratas. El copiloto se dirige a Gokuh y Dende:
-Escuchadme bien, malditos intrusos, bajad de una vez. Ya habéis visto de lo que es capaz nuestra querida amiga, así que mas os vale manteneros quietecitos. ¿No querréis acabar el día con algún hueso roto, verdad?
-Si tú lo dices.-farfulla Gokuh Jr. mientras baja de la camioneta, seguido por Dende.
-¡¿Cómo?!-exclama el pirata, molesto ante la actitud del joven.-¡Me parece que no sabéis donde os habéis metido, malditos espantajos! ¡Nosotros somos...!
-Oh, venga, vamos KOSTELLO, siempre estás igual.-corta el pirata conductor.-Déjalos estar. Al final acabarás convertido en un viejo cascarrabias.
-¡Cállate tú! Eres un asqueroso blandengue. Por eso siempre andamos haciendo los trabajos sucios, por tu maldita actitud tan pasiva. Maldigo el día en que me colocaron a tu lado.
-ABOK, Kostello, venid de una vez y dejaros de tonterías. Ayudadme a descargar el cargamento.-ordena Andira.

Andira saca de un bolso una especie de aparato. Aprieta un botón y una puerta de piedra empieza a abrirse, mostrando una entrada hacia la gran roca, una especie de cueva. Kostello saca de la cueva una especie de vagón donde comienzan a cargar las cajas embaladas. Cuando terminan de trasladar el cargamento, Abok, mientras se desprende de su turbante y se deshace de sus gafas, encomienda a nuestros héroes con maneras excelentes:
-Bueno, bienvenidos a nuestra fortaleza pirata. Si sois tan amables de marchar delante mía os lo agradecería.
-Ah, si...claro, claro.-obedece el anciano Dende.
-Buah, que asco das. "Si sois tan amables de marchar".Buahaha.-se burla Kostello mientras se quita su turbante y se adelanta hacia el interior de la roca, cargando un par de pequeñas cajas. Abok mira al cielo en señal de consternación, mientras aprieta un botón de la camioneta, que la convierte en una diminuta capsula Hoi-Poi, yendo a parar directamente a su bolsillo.
De sopetón Gokuh y Dende notan como alguien corta sus ataduras. De detrás de sus espaldas surge Andira:
-Vamos.-ordena Andira simplemente, dándoles la espalda y tirando al suelo su turbante, dirigiéndose hacia la cueva.
-Pe...pero.-dice Gokuh Jr.
-Por vuestro bien será mejor que le hagáis caso, jeje. No os gustaría verla cabreada.-dice Abok dejándolos atrás.
-Ey,-vuelve a hablar Gokuh sintiéndose un tanto ignorado.-¿Pero no vais a obligarnos a entrar o algo así?
Mientras el pirata también camina hacia el interior de la roca dice:
-Nosotros, queridos amigos, no somos niñeras de nadie, ¿comprendes? Somos PIRATAS DEL DESIERTO.
CAPÍTULO 6: PIRATAS DEL DESIERTO
PARTE III
La camioneta empieza a dar marcha atrás bruscamente. El gigantesco monstruo se lanza tras ellos, moviendo su alargado cuerpo a ras de suelo a gran velocidad. Gokuh Jr. exclama:
-¡Mierda! Tengo que hacer algo.
Pero antes de que el joven pueda reaccionar el misterioso guerrero frente a él desaparece saltando, con un movimiento fugaz, hacia la grotesca criatura. El raudo y ágil pirata se coloca frente al monstruo. Flotando en el aire, con una brutal puntería, consigue clavar su lanza en el ojo izquierdo de la criatura.
El dragón-ciempiés abre su boca de par en par produciendo tremendos alaridos de dolor. El pirata se desliza rápidamente hacia sus fauces y con un bestial puñetazo consigue desencajar la mandíbula inferior del descomunal bicho. Sus gritos aumentan el volumen. El pequeño pirata del desierto se coloca en el suelo y seguidamente se impulsa brutalmente hacia las fauces de la bestia, entrando por la boca y atravesándole la cabeza con todo su cuerpo, destrozando cerebro y cráneo, saliendo por la coronilla.
El monstruo da sus últimos coletazos para caer, muerto y abatido, sobre las dunas del desierto. El conductor y el copiloto salen de la camioneta y felicitan a su compañero:
-¡¡¡Uaaaaaaah!!! ¡¡¡Lo has conseguido, ANDIRA!!!-exclama el conductor.
-Pues claro que lo ha conseguido. Andira es fortísima.-replica el copiloto.
-¡Callaos los dos! Nos estamos retrasando.-corta tajantemente la pirata, mientras arranca su lanza clavada en carne muerta.-En la fortaleza esperan el cargamento...además, hemos de llevar a los prisioneros frente al jefe.
-Exactamente. ¡En marcha! No perdamos mas el tiempo.-finaliza el copiloto.
El conductor, ataviado con un turbante, grandes gafas de piloto y grises y andrajosos atuendos, vuelve a la camioneta. El copiloto, de indumentarias parecidas, también retoma su posición. La pirata llamada Andira se coloca nuevamente frente a nuestros héroes. Gokuh Jr. no da crédito a los hechos. El viejo Dende mira impasible a su captor:
-Vaya, entonces eres una chica.-dice Gokuh.-Eres fortísima. Ya creía que esa bestia nos tragaría pero tú ni siquiera titubeaste. Quizá ni con todo mi poder podría contigo. ¡Eres asombrosa!
Gokuh Jr., fascinado y sonriente, la elogia. Andira desvía su misteriosa mirada hacia nuestro héroe y al fin contesta:
-Juju. Eres muy divertido pequeñajo. Teniendo en cuenta tu situación, ¿crees que estás en posición de halagar a quien te ha atacado?
-Jejeje. Yo solo digo la verdad. Eres muy fuerte...aunque yo hace tiempo que no lucho y no estoy en forma, no se si lograría vencerte.
-Jujuju.-ríe levemente Andira.
-Así que no eres humana.-interrumpe el viejo Dende.
-¡¡¿Cómo?!!-exclama Gokuh Jr. sorprendido.
El semi oculto ceño de la pirata se frunce de repente y grita apuntándoles con su lanza:
-¡¡Callaos de una vez, malditos intrusos, si no queréis que os pase lo mismo que a esa bestia!!
Gokuh y Dende guardan silencio, pero hablan telepáticamente:
-[[[¿Por qué ha dicho eso, anciano Kami Sama? ¿Cómo que no es humana?]]]
-[[[Hay algo extraño en esa chica, pequeño. Aunque ella peleó ferozmente, en ningún momento capté su ki.]]]-aclara el anciano.-[[[Ni siquiera advertí su presencia cuando nos asaltó. Además, esa fuerza sobrehumana...]]]
-[[[Si, en verdad es muy fuerte...nos vendría bien alguien así en nuestro viaje. ¿Verdad?]]]-propone el joven.
-[[[Jovencito, debes aprender a no fiarte de nadie y menos de unos piratas. Desde que el Imperio tomó el control de la Tierra la gente se ha vuelto mezquina y traidora.]]]
El joven ya ni siquiera prestaba atención a las palabras del viejo Kami Sama, sus ojos se habían clavado en la chica que, minutos antes, conseguía vencerle. En su interior despertaba un sentimiento extraño, un afán de superación que solo una vez antes había sentido. Ardía en deseos de poder desatar su arte para la lucha. Deseos provocados, en parte, por el legado saiyan que palpitaba en su interior, en parte, por el afán que su abuela le inculcó y finalmente, y ante todo, por pura curiosidad. Para probarse a sí mismo. Para descubrir hasta que punto él podría servir de ayuda en la liberación de su planeta.
Tras un buen rato de trayecto, la camioneta se dirige hacia un área rocosa, con extrañas formaciones de piedra en los alrededores. Al llegar junto a una gran roca, el vehículo se para. Andira salta fuera del vehículo, seguida de los otros dos piratas. El copiloto se dirige a Gokuh y Dende:
-Escuchadme bien, malditos intrusos, bajad de una vez. Ya habéis visto de lo que es capaz nuestra querida amiga, así que mas os vale manteneros quietecitos. ¿No querréis acabar el día con algún hueso roto, verdad?
-Si tú lo dices.-farfulla Gokuh Jr. mientras baja de la camioneta, seguido por Dende.
-¡¿Cómo?!-exclama el pirata, molesto ante la actitud del joven.-¡Me parece que no sabéis donde os habéis metido, malditos espantajos! ¡Nosotros somos...!
-Oh, venga, vamos KOSTELLO, siempre estás igual.-corta el pirata conductor.-Déjalos estar. Al final acabarás convertido en un viejo cascarrabias.
-¡Cállate tú! Eres un asqueroso blandengue. Por eso siempre andamos haciendo los trabajos sucios, por tu maldita actitud tan pasiva. Maldigo el día en que me colocaron a tu lado.
-ABOK, Kostello, venid de una vez y dejaros de tonterías. Ayudadme a descargar el cargamento.-ordena Andira.

Andira saca de un bolso una especie de aparato. Aprieta un botón y una puerta de piedra empieza a abrirse, mostrando una entrada hacia la gran roca, una especie de cueva. Kostello saca de la cueva una especie de vagón donde comienzan a cargar las cajas embaladas. Cuando terminan de trasladar el cargamento, Abok, mientras se desprende de su turbante y se deshace de sus gafas, encomienda a nuestros héroes con maneras excelentes:
-Bueno, bienvenidos a nuestra fortaleza pirata. Si sois tan amables de marchar delante mía os lo agradecería.
-Ah, si...claro, claro.-obedece el anciano Dende.
-Buah, que asco das. "Si sois tan amables de marchar".Buahaha.-se burla Kostello mientras se quita su turbante y se adelanta hacia el interior de la roca, cargando un par de pequeñas cajas. Abok mira al cielo en señal de consternación, mientras aprieta un botón de la camioneta, que la convierte en una diminuta capsula Hoi-Poi, yendo a parar directamente a su bolsillo.
De sopetón Gokuh y Dende notan como alguien corta sus ataduras. De detrás de sus espaldas surge Andira:
-Vamos.-ordena Andira simplemente, dándoles la espalda y tirando al suelo su turbante, dirigiéndose hacia la cueva.
-Pe...pero.-dice Gokuh Jr.
-Por vuestro bien será mejor que le hagáis caso, jeje. No os gustaría verla cabreada.-dice Abok dejándolos atrás.
-Ey,-vuelve a hablar Gokuh sintiéndose un tanto ignorado.-¿Pero no vais a obligarnos a entrar o algo así?
Mientras el pirata también camina hacia el interior de la roca dice:
-Nosotros, queridos amigos, no somos niñeras de nadie, ¿comprendes? Somos PIRATAS DEL DESIERTO.
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Muchas gracias Diego!!!